Estos canelones de espinaca y ricota al horno son un clásico infalible: quedan increíblemente suaves, livianos y súper rendidores. Al utilizar la Espinaca congelada Grupolar, te ahorrás todo el trabajo de lavar y picar, asegurando que el relleno mantenga su color vibrante, su sabor fresco y todos sus nutrientes intactos.
Ingredientes
- 400 g de Espinaca congelada Grupolar
- 400 g de ricota fresca
- 8 panqueques (caseros o comprados)
- 1 huevo
- 3 cucharadas de queso rallado + extra para espolvorear
- Sal, pimienta negra y nuez moscada a gusto
- 500 ml de salsa de tomate (casera o de buena calidad)
- Aceite de oliva o manteca para la fuente
Preparación Paso a Paso
- Descongelá y escurrí la espinaca: Colocá la Espinaca congelada Grupolar en una sartén a fuego medio sin aceite hasta que se descongele por completo. Después, escurrila muy bien presionando sobre un colador o usando un paño limpio. Quitarle todo el exceso de agua es el gran secreto para que el relleno no quede líquido.
- Prepará el relleno: En un bowl amplio, mezclá la espinaca bien escurrida y picada, la ricota, el huevo y las 3 cucharadas de queso rallado. Condimentá con sal, pimienta y un toque generoso de nuez moscada. Mezclá bien hasta lograr una pasta firme pero untuosa.
- Rellená y armá: Colocá una porción generosa del relleno sobre cada panqueque, enrollalos y acomodalos (con la unión del panqueque hacia abajo) en una fuente para horno previamente aceitada o enmantecada.
- Salsa y queso: Bañá los canelones con la salsa de tomate caliente y espolvoreá abundante queso rallado por encima para lograr un gratinado espectacular.
- Al horno: Cociná en horno precalentado a 180°C durante 20 a 25 minutos. Si te gusta que queden bien dorados y crocantes en los bordes, subí el fuego al máximo (o encendé el grill del horno) los últimos 5 minutos.
- A la mesa: Servilos bien calientes con un chorrito de aceite de oliva por encima y unas hojitas de albahaca fresca para perfumar.